Una guía trendy y práctica para elegir la joya zodiacal perfecta: signos, colores, piedras e ideas handmade con los...
Carrello della spesa
0 prodotti
5 hábitos creativos para llevar al nuevo año y 5 para despedir
Hay un momento del año, normalmente entre diciembre y enero, en el que la casa parece respirar más despacio. Los proyectos iniciados se observan desde el sofá, como huéspedes silenciosos que esperan ser retomados. Los ovillos se alinean, cada uno con su historia nunca completamente contada. Y nosotras, con los dedos que ya saben qué hacer incluso antes de que la mente lo piense, sentimos nacer esa pregunta que siempre llega al final de un ciclo:
“¿Qué me llevo conmigo… y qué dejo ir?”
Y aquí están, entonces, los hábitos que han acompañado un año entero de puntos, errores, recomienzos, tutoriales vistos mientras se cena, preguntas hechas en el grupo de Facebook, y esos mensajes que siempre empiezan con “Chicas, ¡tengo que mostrarles una cosa!”.
Un año de Tessiland Ganchillo y Creatividad, de tutoriales en YouTube abiertos varias veces, de artículos guardados y vueltos a guardar, de mystery boxes compradas durante las VipRoom, de pedidos, contenidos propuestos en las distintas redes sociales… en fin, un año de vosotras. De nosotras.
Y ahora, hagamos espacio con delicadeza, con intención, con ese cuidado que solo quien crea con las manos puede realmente entender.
5 HÁBITOS CREATIVOS PARA LLEVAR AL NUEVO AÑO
 (15).jpg)
1. Aprender un poco cada día (incluso cuando la vida es un caos)
La verdad es que la creatividad no necesita horas, sino presencia. No espera la tarde perfecta de domingo, el escritorio ordenado, la luz ideal. Se conforma con 10 minutos robados a la lavadora, con una vuelta al ganchillo mientras hierve la pasta, con un tutorial abierto justo antes de irte a dormir. Y cuántas veces, este año, alguien en el grupo ha escrito: “Pensaba que no podría… luego hice dos vueltas anoche y me volvió la sonrisa”. Eso es. Llévate contigo esto: la creatividad como microcuidado diario, no como un proyecto infinito.
Un punto al día, como un hilo de respiro.
2. Experimentar materiales nuevos (incluso los que dan un poco de miedo)
Hay hilos que se reciben como viejos amigos, y otros que miras como a compañeros recién conocidos: preciosos, pero “no sé si nos llevaremos bien”. Y sin embargo, este año, quién sabe cuántas de vosotras habéis descubierto que una rafia puede convertirse en poesía. Que un hilo peludo puede darle alma a un bolso. Que un cordón grueso puede contar una historia diferente. Prueba. Toca. Cambia. No te quedes donde estás solo porque parece cómodo.
Los materiales son viajes: llévate contigo estas ganas de partir, incluso sin saber el destino.
3. Compartir (sin vergüenza, sin filtros, sin “no es suficiente”)
Hemos entendido algo: cuando publicas un trabajo en el grupo de Facebook, no estás diciendo “mirad qué bien lo hago”.
Estás diciendo: “Esta soy yo, hoy. Y quizás alguien necesita verlo”.
Y es increíble cómo funciona: tú compartes, y alguien al otro lado del teléfono se siente menos sola. Alguien se inspira. Alguien toma coraje. Alguien aprende.
Este año llévate esto: compartir como forma de generosidad, no como exhibición.
Porque, de verdad, las creaciones crecen cuando respiran también a través de los ojos de los demás.
4. Construir una pequeña, tierna e imperfecta rutina creativa
No hace falta hacer mucho. Hace falta hacerlo a menudo. Una rutina creativa no es una tabla, es un gesto:
abrir el cajón, acariciar un hilo, terminar una vuelta, ver un tutorial en nuestro canal de YouTube mientras calientas la infusión.
Es un ritmo. Una música que vuelve. Una promesa que te haces a ti misma: “me dedico este espacio”.
Llévala contigo como se lleva una manta ligera en las noches frescas: no pesa, pero abriga.
5. Planificar (que no es rigidez, es amor)
Planificar no es quitar magia. Es darle un lugar donde vivir.
Escribir un proyecto en un papel, elegir el hilo adecuado, entender qué puedes terminar antes de empezar otra cosa: todo esto no te limita, te libera. Es como decirles a tus sueños creativos: “Tranquilos, yo me ocupo. Hay espacio para todos.”
Y lo sabemos, ¿verdad?
Cuando una creativa se siente en orden, todo lo demás se vuelve más sencillo.
5 HÁBITOS A LOS QUE DECIR ADIÓS EN EL NUEVO AÑO
 (16).jpg)
1. El mítico “lo haré cuando tenga más tiempo”
Si esperamos esa semana tranquila… bueno, nos veremos a los 92 años.
La creatividad es un poco como un gato: llega cuando quiere ella, no cuando aparece en el calendario.
Di adiós a la idea del “momento perfecto”. El momento perfecto es cuando decides empezar.
2. El perfeccionismo que te encierra
¿Cuántas creaciones no han nacido por culpa del “no será lo suficientemente bueno”?
¿Cuántas fotos no has publicado porque “se ve un defecto”?
¿Cuántos proyectos no has terminado porque “no es como el de María en el grupo”? ¡BASTA!
El perfeccionismo es un ladrón elegante: te roba la alegría sin que te des cuenta.
Este año deja ir la idea de ser impecable. Elige la idea de estar viva mientras creas.
3. No anotar la partida de color… y luego arrepentirse amargamente
Todas lo hemos hecho, al menos una vez.
Ese momento en que abres el ovillo, empiezas el proyecto con entusiasmo, coges ritmo, puntos bajos que avanzan uno tras otro… y en tu cabeza solo hay una certeza:
“Este color no lo voy a terminar, tengo suficiente.”
Y sin embargo no. Siempre llega ese punto, normalmente cuando faltan cinco vueltas para terminar el bolso, en el que miras el ovillo que se adelgaza y piensas:
“Oh no. Quizás… quizás tendría que haber anotado la partida de color.”
Y entonces empieza la carrera contrarreloj: entras en la web, buscas el mismo artículo, lo metes en el carrito, te sientes salvada. Luego llega el paquete. Lo abres feliz. Y zas: dos colores que se miran pero no se hablan.
Uno más cálido, uno más frío, uno más saturado, uno más apagado.
Y tú ahí, preguntándote cómo no anotaste esos numeritos tan pequeños pero tan fundamentales.
Este año digámoslo alto y claro: la partida de color es un gesto de amor hacia nosotras mismas.
Es un post-it mental que dice: “Quiero evitarte un infarto creativo después.” Es cuidado, es orden, es respeto por tu tiempo y tu trabajo.
Llevemos este hábito al nuevo año, así no volveremos a vivir esos momentos en los que un proyecto perfecto queda saboteado por… tres cifras que no anotamos.
4. Encerrarte en ti misma cuando creas
La soledad creativa es hermosa, pero si se convierte en costumbre puede apagar la chispa.
Y cuántas chispas, este año, han nacido en el grupo de Facebook, en los comentarios bajo los vídeos de YouTube, en las fotos compartidas, en las preguntas hechas, en los “¿quién me ayuda?” que se convierten en abrazos virtuales.
El nuevo año merece conexiones, merece tu voz en la comunidad, merece tu “aquí estoy”.
5. Ignorar tus pequeños éxitos (que en realidad son enormes)
Has terminado un bolso.
Has aprendido un punto nuevo.
Has regalado algo hecho con tus manos.
Has probado una técnica nueva.
Has retomado un proyecto abandonado hace un año.
Estas no son “pequeñas cosas”, son el mapa de tu camino creativo.
Este año, celebra todo: cada punto, cada pequeño milagro hecho de hilo y paciencia.
Un nuevo año de hilos, cuidados y renacimientos
Y aquí estamos, casi frente a un nuevo año que no es una página en blanco, sino un ovillo aún por trabajar, con sus nudos, sus sorpresas, sus puntos bajos y sus puntos altísimos. Llévate contigo lo que te hace bien, deja ir lo que te pesa.
Y prepárate para un año que olerá a hilos nuevos, tutoriales vistos de noche, risas en el grupo de Facebook, “wow” bajo las fotos y esa extraña felicidad que nace cuando algo toma forma entre tus manos.
Nosotras estamos aquí, cada día. Con el blog, con YouTube, Facebook, Instagram, TikTok, nuestras VipRoom y con la comunidad más bonita que existe.
¿Lista para empezar un nuevo año creativo? NOSOTRAS SÍ. Y tú ya lo estás.
Rosaria Tessiland®
.jpg)
Deja un comentario