Una guía trendy y práctica para elegir la joya zodiacal perfecta: signos, colores, piedras e ideas handmade con los...
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¿Vida en escala de grises? Ni hablar.

Hay una pregunta que me surge de forma espontánea cada vez que cruzo un aparcamiento, entro en una tienda de decoración o deslizo el feed de las redes: ¿de verdad hemos decidido que la personalidad ya no está de moda?
Porque si miramos bien, el mundo se está convirtiendo en un gigantesco muestrario de tonos anónimos: coches blancos, grises, negros; exteriores de casas en cincuenta sombras de gris; interiores que parecen diseñados para no molestar a nadie, ni siquiera a quien vive en ellos.
Y no, no es un ataque al beige, al gris o a los colores neutros: el problema es cuando se convierte en un dogma. Como si alguien hubiera decretado que el buen gusto coincide con la ausencia de riesgo. Y si lo piensas, es una elección cómoda porque lo neutro le va bien a todo el mundo: no divide, no asusta, se revende mejor.
¿Pero nosotras? ¿Dónde quedamos nosotras dentro de esta homogenización elegante?
Aquí entra en juego nuestro nicho: el de los CREATIVOS.
Un creativo es una persona que no se limita a ponerse cosas: traduce un estado de ánimo, una identidad, una idea en formas y colores. Y si el mundo se está descoloriendo, somos precisamente nosotros quienes marcamos la diferencia.
Quiénes son los creativos hoy y por qué el color les concierne.
Ser creativo no significa solo saber hacer: significa saber ver, combinar, transformar, imaginar alternativas; es una postura mental antes incluso que una competencia.
Un creativo:
-no compra solo una prenda: compra una posibilidad de styling;
-no mira un hilo: ve un proyecto y una paleta;
-no se limita a “me queda bien”, piensa “me representa”.
Y aquí el color se convierte en un indicador social. Las generaciones lo usan de manera distinta: quien ha vivido años más formales suele ponerlo en los detalles; quien crece en un mundo hipervisual lo usa como firma personal; quien atraviesa fases de cambio lo redescubre como energía.
El color, en definitiva, no es solo estética: es una declaración; a veces también una reparación después de periodos grises (por dentro o por fuera). El color vuelve como un “recupero mi espacio”.
¿Qué dosis de color debería lucir una creativa?
No existe un número perfecto; existe una regla práctica: el color debe ser intencional. Incluso cuando es pequeño.
1) El color firma.
Si vives de negro, gris, beige, no hace falta revolucionarlo todo: elige un color que te haga sentir inmediatamente presente (azul petróleo, burdeos, esmeralda, lavanda ahumada) y úsalo como firma: bolso, bufanda, gorro, pendientes. Repetido en el tiempo, se convierte en identidad.
2) La regla 60/30/10
-60% base (neutro o color suave)
-30% segundo tono (coordinado)
-10% acento (golpe de efecto)
Ejemplo: crema (60) + camel (30) + verde esmeralda (10).
Funciona en el outfit, pero también en home decor: sofá neutro, alfombra cálida, cojín de color. Y sí: funciona perfectamente también en un proyecto crochet: cuerpo neutro, borde secundario, detalle wow.
3) Ton sur ton, pero con valentía.
Mantente en la misma familia cromática y cambia solo la intensidad. Azul noche con azul cielo empolvado. Rosa antiguo con burdeos. Verde salvia con verde bosque. Resultado: sofisticado, moderno, cero pánico.
5 combinaciones de color para llevar ahora (y arrastrar hasta primavera)
Febrero es un mes puente: ganas de luz, pero todavía necesidad de confort. Estas combinaciones funcionan bien para looks, accesorios y también para paletas de hilos.
1) Burdeos + rosa empolvado: la combo de la alegría.
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A esta combinación la he apodado combo de la alegría porque nace de una historia real (y de un giro cromático logrado). En una llamada con una clienta un poco triste porque un producto no volverá al catálogo, estábamos buscando una alternativa para combinar con su hilo rosa empolvado: ella pensaba en un clásico crema, quizá con un toque de luz.
Luego le propuse una opción menos obvia: burdeos, concretamente el burdeos del Chuck Lurex. Su reacción fue inmediata: No se me había ocurrido. Y ahí estaba la clave: el burdeos aporta profundidad, el empolvado suaviza y el lurex suma ese toque extra sin exagerar. Problema resuelto, y el ánimo también.
Cómo usarla al vuelo: empolvado como base, burdeos como acento (borde, detalle, accesorio) y un hilo de lurex solo donde quieras que salte la luz.
2) Empolvado y marrón: la combo quiet luxury.
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Si quieres salir del beige sin hacer ruido, empolvado y marrón es la respuesta más chic. El marrón (chocolate, cacao, moka) da estructura y profundidad; el empolvado (azul empolvado o rosa empolvado) aporta luz y refinamiento: juntos crean al instante un look cuidado, cálido y moderno.
Cómo usarla al vuelo: base marrón y detalle empolvado (bufanda, bolso, borde de una prenda), o empolvado protagonista con un marrón que defina contornos y accesorios. Perfecta también en versión hilos: cuerpo en tonalidad cálida, acento empolvado para aligerar.
3) Azul petróleo y naranja: la combo enérgica y sofisticada.
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Azul petróleo y naranja es la combinación perfecta si quieres color de verdad, pero con gusto. El azul petróleo mantiene todo elegante y profundo; el naranja (quemado, calabaza, óxido) enciende sin pasarse: juntos crean al instante un look decidido, contemporáneo, de creativa que sabe lo que hace.
Cómo usarla al vuelo: azul petróleo como base (jersey, abrigo, accesorio principal) y naranja como acento (bordes, detalles, asas, inserciones). Si quieres un efecto más easy, elige un naranja cálido y apagado: sigue siendo vivo, pero súper ponible.
4) Verde oliva y borgoña: la combo romántica adulta.
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Verde oliva y borgoña es la combinación ideal cuando quieres color, pero con elegancia. El verde oliva suaviza y hace que todo sea más luminoso; el borgoña aporta profundidad y carácter: juntos crean un contraste refinado, nunca estridente, perfecto para febrero y ya listísimo para primavera.
Cómo usarla al vuelo: verde oliva como base (jersey, bufanda, prenda principal) y borgoña como detalle que define (perfil, borde, accesorio). Si quieres un resultado más fashion, invierte: borgoña protagonista y verde oliva aclarando en los detalles.
5) Lima y azul royal: la combo eléctrica y moderna.
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Lima y azul royal es una combinación que impacta, pero con una lógica precisa: el azul royal aporta estructura, presencia y un aire inmediatamente fashion, mientras que la lima trae esa energía fresca que rompe cualquier gris. Juntos son gráficos, modernos, claramente de creativa que no le tiene miedo al color.
Cómo usarla al vuelo: azul royal como base y lima en detalles pequeños pero estratégicos (bordes, asas, accesorios) si quieres mantenerlo ponible; o lima protagonista con toques royal para un efecto statement, perfecto también en una pieza handmade que se convierte en el centro del look.
Hacia la primavera: 3 colores para empezar a lucir ya.
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Para la primavera 2026 la paleta se vuelve más interesante porque mezcla calidez y empolvado, intensidad y delicadeza, sin resultar nunca “bonita” de forma banal. Si tuviera que elegir tres colores clave para tener en el armario (y en los proyectos handmade), apostaría por estos:
-Tierra de Siena, enérgica y concreta,
-Lavanda, en su versión más ahumada y adulta,
-Mauvewood, es decir, un tono malva a medio camino entre rosa y violeta, perfecto para dar carácter a los pasteles sin apagarlos.
La prueba más simple: usa el handmade como gimnasio de color
Si te intimida vestirte de colores, haz algo inteligente: lleva un color que hayas creado tú. Un accesorio handmade es la coartada perfecta y también la más creíble: no es un capricho, es un trozo de identidad.
Elige una de las 5 combinaciones propuestas y transfórmala en un proyecto pequeño: una bufanda, un gorro, un bolso, un accesorio para el home decor. Nosotras, mientras tanto, elegimos la nuestra y preparamos el próximo proyecto para proponértelo.
En resumen: nada de vida en escala de grises; de aquí en adelante, todo color.
Rosaria Tessiland®
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