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San Valentín a ganchillo: 3 proyectos para hacer y regalar.
Y mientras afuera el aire se llena de corazones, invitaciones de última hora y ¿qué hacemos por San Valentín?, nosotras hemos decidido adelantarnos. Porque sí, el amor está en el aire… pero también en la cesta de los ovillos. Y si hay algo que hemos aprendido es esto: el gesto más elegante no es el más ruidoso, es el más personal.
Así que poneos cómodas: en este artículo os llevamos de paseo por nuestros proyectos de San Valentín a ganchillo. Tres tutoriales, tres moods, cero banalidades. ¿Listas para haceros notar sin pasar por el escaparate? Besos (y hilo) para todas.
No hace falta el típico corazón en el escaparate: basta un ovillo y la idea adecuada. Para la fiesta de los enamorados os llevamos dentro de nuestros proyectos handmade firmados por TESSILAND CREW, con 3 tutoriales pensados para emocionar sin resultar empalagosos.
¿Te ha pasado alguna vez llegar a San Valentín con dos sensaciones opuestas? Por un lado la idea romántica, las ganas de tener un detalle bonito. Por otro, la molestia por la presión de tener que comprar algo sí o sí, a ser posible deprisa, a ser posible igual que el de todo el mundo. Pues eso: este año hemos decidido quedarnos en medio. Con una regla sencilla: el regalo (o el auto-regalo) debe decir algo, no solo costar algo.
Así que sí: San Valentín, pero sin clichés obligatorios. Hemos elegido tres proyectos que cuentan tres maneras distintas de amar: el gesto tierno, el gesto cálido, el gesto juguetón. Y, sobre todo: son proyectos que se hacen de verdad, no ideas para guardar y olvidar. Además, cada propuesta va acompañada de tutoriales seleccionados, para que el paso me gusta, lo hago, sea lineal.
Por qué San Valentín crochet funciona tan bien en 2026.
Hoy San Valentín ya no es solo la pareja clásica. También es amistad, familia, self-love, pequeños rituales personales. Es la cena romántica, pero también la noche en el sofá con una peli y las ganas de sentirse bien. Es también la idea de hacer algo con tus propias manos, en una época del año en la que todos necesitamos calor (real y simbólico).
Aquí el ganchillo es perfecto porque une tres cosas que en esta temporada cuentan muchísimo:
-comfort (materiales suaves, objetos para llevar o tener cerca)
-personalización (colores, detalles, medidas, mensajes)
-memoria (un regalo handmade se queda, no pasa al día siguiente)
Y hay un aspecto cultural interesante: el crochet, sobre todo entre los más jóvenes, también es una declaración de identidad. No necesariamente antigua: a menudo es pop, irónica, contemporánea. El corazón no es solo romántico: es un símbolo gráfico, un patrón, una señal reconocible.
Nuestra mini-colección de San Valentín.
1) Pino el pingüino: el amigurumi que enternece sin ser banal
Empezamos con él: Pino el pingüino, el amigurumi perfecto si quieres un regalo que haga sonreír de verdad. Lo bonito de los amigurumis es que parecen sencillos, pero en realidad tienen una potencia emocional enorme: son objetos que se sostienen en la mano, se dejan sobre el escritorio, se fotografían, se convierten en compañía.
¿Por qué funciona en San Valentín? Porque desplaza el romanticismo del gran gesto al pequeño cariño. Y porque un pingüino es un personaje: no es el típico corazón, es una presencia. Es ese regalo que puedes hacerle a tu pareja, pero también a una amiga, a un hijo, a ti misma. Y aquí el mensaje es claro: he pensado en ti de forma precisa, no genérica.
Para hacerlo, Amelia ha usado:
MATERIALES UTILIZADOS:
- Hilo Avril chenilla gris
- Hilo Avril chenilla color nata
- Hilo Avril chenilla rojo
- Hilo negro para detalles
- Ganchillo n.º 5
- Relleno
- Ojitos de seguridad
- Aguja lanera
- Marcadores de puntos
- KIT
¿Quieres saber cómo se hace? Te dejamos el tutorial:
2) Nina la bufandita, un proyecto granny con cuadraditos de corazón.
El segundo proyecto es el que nos gusta definir como romántico: Nina la bufandita realizada con cuadraditos de corazón. Porque el corazón está, se ve, pero no es azucarado. Y, sobre todo, la bufanda es un objeto que tiene sentido ahora: febrero es frío, la transición hacia la primavera es larga, y un accesorio calentito es un regalo que no acaba en un cajón.
El punto fuerte de los cuadraditos es que cuentan una estética muy concreta: ese mix entre handmade tradicional y tendencia contemporánea que está gustando muchísimo también en redes. Los cuadraditos también hablan a quien no es experto, porque son visuales: uno tras otro construyen un diseño. Y seamos sinceras: una bufanda de cuadraditos también es una forma lista de repartir el trabajo en el tiempo. No tienes que hacerlo todo en una sesión: puedes crear un ritmo, una rutina.
Haces los cuadraditos, los unes y eliges tú el largo final. ¿Quieres un look más fashion? Contrastes marcados. ¿Quieres un mood más soft? Tonos empolvados y románticos. Es un proyecto que se adapta a todos solo cambiando la paleta.
Para realizarla solo necesitaréis 3 ovillos de Edith y un ganchillo n.º 5.
Para las instrucciones facilísimas:
3) Orejeras Bisù con forma de corazón, la tendencia más mona de la web.
Tercer tutorial: orejeras con forma de corazón Bisù. Sí, son adorables. Pero, sobre todo, son inteligentes. Porque las orejeras son el accesorio que siempre vuelve cuando hace frío, pero en los últimos años también se han convertido en un elemento de estilo. Te las pones y pareces inmediatamente una fashion girl, incluso con un abrigo básico y el pelo recogido en dos minutos.
La versión de corazón es perfecta para San Valentín porque une símbolo y funcionalidad: no es un objeto que diga amor solo ese día, es un accesorio que puedes usar durante todo febrero (y a menudo también en marzo, según dónde vivas). Es el tipo de proyecto que encanta también a las más jóvenes porque es fotografiable, pop, reconocible. Y a las mayores porque es calentito y práctico.
Te lo juegas todo en dos elementos: estructura (tiene que quedar cómoda y estable) y acabados (borde, costuras limpias, posible relleno). También aquí puedes personalizar: corazón sólido, corazón calado, bicolor. Resultado: un accesorio que parece comprado en una boutique, pero con una identidad más fuerte.
Para hacerlo también puedes buscar entre los hilos que te hayan sobrado de proyectos anteriores; nosotras hemos usado:
1 ovillo de Avril Rojo y 1 ovillo de Arrogante Bluette, trabajados con ganchillo n.º 5-7 y un poco de relleno.
Aquí os dejo el vídeo que he hecho para vosotras:
Pequeña guía de elección: ¿qué tutorial es para ti?
Si quieres decidir rápido sin perderte en los guardados, aquí van algunas sugerencias prácticas:
- ¿Quieres un regalo emocional, tierno, para tener cerca? Pino el pingüino.
- ¿Quieres un proyecto fashion, útil y para ponértelo ya? Nina la bufandita.
- ¿Quieres un accesorio trend, rápido y súper fotografiable? Orejeras Bisù.
Y si la pregunta es: ¿pero yo no celebro San Valentín? Perfecto, puedes hacerlos para ti misma porque no hay nada más bonito que el amor propio.
San Valentín es más bonito si se celebra con un detalle hecho a mano.
Al final, la clave no es hacer la cosa perfecta para San Valentín: es hacer algo con el corazón, un proyecto que te represente, que se use, que se quede. Un amigurumi que se convierte en compañía, una bufanda que de verdad te abriga, unas orejeras que transforman una tarde fría en un look para recordar. Y en un periodo en el que todo parece rápido y replicable, tomarse el tiempo de crear es casi un gesto de estilo.
En los tres tutoriales encontrarás los pasos prácticos y los materiales necesarios, con los productos utilizados que llevan directamente a la tienda: la idea es hacer sencillo el recorrido, de la inspiración al proyecto terminado, sin cazar la pieza que falta.
Ahora os toca a vosotras: ¿cuál de estos tres proyectos os representa más para San Valentín 2026?
Rosaria Tessiland®
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